DAVID
TOVILLA
El 30 de
octubre se presentó la nueva edición del Diccionario de la lengua española:
la número 24.
¿Cuál es
la diferencia central? El diccionario incorpora el término «nativo digital» y
lo aplica a sí mismo. La entrada ofrece dos acepciones: «1. m. y f. Persona que
ha nacido o crecido en la era de la tecnología digital; 2. adj. Que se ha
elaborado originariamente en un entorno digital o por medios digitales».
La edición
de 2026 fue concebida como nativa digital. Se invierte el procedimiento: ya no
se trata de una obra impresa cuyo equivalente se traslada a un portal para su
consulta en todo el mundo. Ahora, el diccionario se ha elaborado a partir de
los recursos tecnológicos actuales para su consulta en línea. Esto permite
ampliar sus alcances y las maneras de abordar cada término. Existe una versión
impresa, en dos tomos de tapa dura, pero deriva del soporte principal: la
edición digital.
La Real
Academia Española dio el paso hacia la dinámica actual. En una época en la que
buena parte de las consultas se realiza en tiempo real, desde aplicaciones en
el celular, el diccionario físico deja de ser la primera opción para quienes
aún conservan uno en el estante de casa.
La mejora
no se limita al soporte. La nueva edición reúne 99 990 artículos y cerca de 209
000 acepciones. Uno de sus cambios más relevantes consiste en la reorganización
de los significados: por primera vez, las acepciones se ordenan de forma
jerárquica según su frecuencia de uso y su relación de significado. También se
revisaron más de 35 000 definiciones que antes remitían a otras palabras, con
el propósito de ofrecer explicaciones más completas.
La
presentación de los géneros también cambia, con el mismo peso para las formas
femenina y masculina. En la versión digital, un término aparece, por ejemplo,
como «jugador, jugadora» en lugar de «jugador, ra». Además, la nueva edición
incorpora más ejemplos, etimologías y palabras de actualidad, entre ellas «IA»,
definida como «f. Informática. Inteligencia artificial».
Otro
aspecto destacado es la amplitud de su perspectiva panhispánica. A propuesta de
las academias que integran la Asociación de Academias de la Lengua Española
(ASALE), se incorporaron 1 570 voces de uso exclusivo en distintos países
hispanohablantes y 1 490 gentilicios. El diccionario registra, además, 20 672
acepciones con alguna marca de países americanos. Entre las voces incorporadas
figuran «acitronar», de México; «bicisenda», de Argentina, Paraguay y Uruguay,
y «motoconcho», de República Dominicana. La lengua compartida se enriquece con
sus diferencias regionales y sus usos cotidianos.
El Diccionario
de la lengua española es resultado de un gran trabajo lexicográfico. Con
esta edición, en palabrasdel director de la RAE, Santiago Muñoz Machado, «cierra una generación y es
el acta de nacimiento de los diccionarios del futuro».
Es una
herramienta cotidiana para los lectores, incluso para quienes leen en formato
electrónico. En Kindle, por ejemplo, no hace falta salir del libro ni
interrumpir la lectura: basta con seleccionar la palabra cuya definición se
desconoce para que el diccionario aparezca de inmediato y resuelva la duda.
Octavio
Paz, en una de las entrevistas recopiladas en el tomo XV de sus Obras
completas, se refería a esta herramienta y a su contribución al
conocimiento: «Lo leo todos los días. Es mi consejero, mi hermano mayor. Es
mágico, un surtidor de sorpresas: se busca una palabra y siempre se encuentra
otra. En el diccionario debería estar la verdad del mundo ya que sus páginas
contienen a los nombres del mundo. Pero no es así: el diccionario nos ofrece
una lista de palabras y la tarea de los hombres, no sólo de los escritores, es
asociarlas para que algunas de esas precarias asociaciones configuren la verdad
del mundo, una verdad relativa que se disipa en la lectura».
El Diccionario
de la lengua española ofrece una gran noticia con esta actualización, que
no solo transforma su formato, sino también la manera de consultar, explorar y
relacionarse con las palabras. La tecnología se convierte en una herramienta
para ampliar y mejorar el acceso al conocimiento.
