DAVID TOVILLA
Este domingo 4 de enero empieza la temporada de premios 2026. No solo como el centro de la moda en la pasarela de las alfombras rojas, sino como el mecanismo anual que decide la trascendencia de ciertas películas. Las ceremonias no solo reparten estatuillas: establecen una referencia de autoridad. Ordenan el año, administran la conversación, fabrican memoria. Entre enero y marzo, ese proceso se vuelve visible: la carrera hacia el Óscar arranca con un pistoletazo y sigue una ruta de estaciones ya fijadas:
4 de enero — Critics
Choice Awards
Hacia el Óscar todavía no existe una lista
definitiva de candidatas. Hay, por ahora, un primer corte: el 16 de diciembre
la Academia difundió sus shortlists, es decir, sus finalistas en 12
categorías (un anticipo que no equivale aún a las nominaciones). Con ese telón
de fondo, en estos días se concentra la expectativa: qué títulos sostienen el
impulso, cuáles se enfrían y cuáles logran reinventarse a tiempo.
Ahí aparece la primera parada visible de la ruta:
los Critics Choice Awards otorgados por la Asociación Americana de
Críticos de Cine.
Los Premios de la Crítica inauguran el relato y
empiezan a perfilar qué películas deben ser tomadas en serio. Los
Critics Choice no siempre predicen al ganador final, pero sí hacen algo
decisivo: producen un consenso temprano. Rescatan títulos del ruido, convierten
un elogio disperso en afirmación colectiva. Y cuando una película sale de aquí
reforzada, empieza a caminar con otra luz hacia el siguiente umbral: el 22 de
enero, cuando la Academia anuncie sus nominaciones.
ONE WEEK!
— Critics Choice Awards (@CriticsChoice) December 28, 2025
It's going to be a night to remember! ✨ Chelsea Handler returns to host the #CriticsChoiceAwards January 4 on E! and @USANetwork!#CriticsChoice #CriticsChoiceAwards pic.twitter.com/Qsy8g6Ud4q
11 de enero — Golden
Globes
Los Globos de Oro son el gran altavoz de
la temporada: convierten los comentarios cinéfilos en conversación masiva.
A escasos días de las nominaciones al Óscar, los
Globos operan como espectáculo de exposición máxima. Son una plataforma donde
una campaña puede relanzarse, una interpretación encuentra el empuje que le
faltaba y un título empieza a volverse inevitable a fuerza de titulares,
clips virales y comentarios en redes.
En esta estación se premia, sobre todo, la
capacidad de convertirse en tema.
We'll see you January 11, 2026, @NikkiGlaser!
— Golden Globes (@goldenglobes) December 18, 2025
Don't miss Nikki host this year's #GoldenGlobes LIVE on @CBS and @paramountplus ✨ pic.twitter.com/0k6YynzhOS
22 de enero —
Nominaciones al Óscar
Es el día en que se inicia la verdadera competencia. Cambian las reglas.
Hasta entonces, la temporada vive de pronósticos; con las nominaciones llega el
documento. La conversación se centra en quiénes están. Hay películas celebradas
en las ceremonias anteriores que pueden quedar fuera y, con ello, agotar su
proyección global. A partir de aquí, todo se concentra: categorías, campañas,
alianzas, votos. El cine entra en una fase de comparación directa: una obra,
una interpretación o unas virtudes contra otra.
Presenting the 98th #Oscars shortlists in 12 award categories: https://t.co/Bncw3mIvEw
— The Academy (@TheAcademy) December 16, 2025
Oscars nominations will be announced January 22, 2026. pic.twitter.com/1cGsKnAfVr
7 de febrero — DGA
Awards
Los Directors Guild of America Awards son
los premios del Sindicato de Directores. Constituyen una opinión más sólida,
casi una señal de mando. Su fuerza proviene de hablar el idioma del oficio:
decisiones, puesta en escena, control del tiempo, tono, mirada.
Ganar el DGA no sólo suma un trofeo: instala una
certeza, la sensación de que esa película posee una dirección incuestionable. Y
esa certidumbre envía un mensaje directo hacia el Óscar.
22 de febrero — BAFTA
En plena efervescencia rumbo al Óscar, la
Academia Británica de las Artes Cinematográficas y de la Televisión (BAFTA)
celebra su ceremonia para coronar a la mejor película.
Es un ángulo distinto del prestigio: a veces
confirma el consenso estadounidense. En 2024, BAFTA y Óscar coincidieron al
premiar a Oppenheimer.
En otras ocasiones difiere. En 2025, el BAFTA
reconoció a Conclave; el Óscar, en cambio, fue para Anora.
Y también ocurre que, con los años, la historia
parece corregirse sola. En 2017, el BAFTA fue para La, La, Land. El
Óscar de ese año se recuerda por la confusión: los presentadores anunciaron
como ganadora también a La, La, Land y, minutos después, rectificaron: la
película era Moonlight. En la memoria de muchos quedó ese primer anuncio,
que por unos segundos hizo coincidir BAFTA y Óscar.
Cuando una cinta gana ambos premios, no sólo suma
trofeos: se consolida como un fenómeno cultural.
Unmasking your EE BAFTA Film Awards 2026 host... ✨
— BAFTA (@BAFTA) December 18, 2025
We can't wait to see the wonderful Alan Cumming in action on Sunday 22 February 🎬 #EEBAFTAs pic.twitter.com/0H3xDvsApV
1 de marzo — SAG Awards
Los Screen Actors Guild Awards (SAG) los concede
SAG-AFTRA, el sindicato que agrupa a intérpretes de cine y televisión en
Estados Unidos.
Por eso, cuando el SAG falla, no solo reparte mejores
actuaciones: mide adhesión emocional entre pares. No es únicamente técnica;
es identificación, empatía, pertenencia. Y como el bloque actoral pesa de forma
decisiva dentro de la Academia, un triunfo aquí puede inclinar la temporada
completa: llevar una interpretación al centro, convertir una película en
favorita real o confirmar que cierto relato ya conquistó el corazón de la
industria.
En 2025, el SAG a mejor actriz protagonista fue
para Demi Moore por La sustancia, con la expectativa de empujarla hacia
el Óscar. Sin embargo, la estatuilla de la Academia
terminó en manos de Mikey Madison por Anora.
A new chapter in our history begins. Introducing The Actor Awards presented by SAG-AFTRA. pic.twitter.com/urfUekSKEs
— The Actor Awards (@theactorawards) November 14, 2025
15 de marzo — Óscar
La gran noche que concentra la atención mundial
se celebra en el Dolby Theatre (Ovation Hollywood): el lugar donde se corre el
telón sobre la intensidad cinéfila de diciembre a marzo. Ahí todo se devela. La
historia se escribe —y también se reescribe—: se fija un relato, un rumbo para
la industria a partir de lo premiado.
Y así, desde este primer domingo de enero,
arranca la carrera. En las primeras quinielas ya asoma una disputa marcada
entre One Battle After Another (Una batalla tras otra), de Paul
Thomas Anderson, y Sinners (Pecadores), de Ryan Coogler. Ambas
llegan con un detalle nada menor para la conversación contemporánea: ya
circulan en una plataforma para ver en línea.
Dos meses para ver mucho cine y, con ello, entender
qué se premia.

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